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La excelencia universitaria en el VI Simposio RIDEG

           

            Aquí presento una síntesis-crónica-reconocimiento-agradecimiento de lo que representó la realización del VI Simposio Internacional de Estudios Generales en Sartenejas entre los días 5, 6 y 7 de este mes. Lo expreso en un orden por razones prácticas de redacción, no porque algunos apoyos hayan sido menos importantes que otros. El evento fue un éxito porque la universidad respondió al unísono y con la excelencia que nos caracteriza como institución. Las siguientes líneas van dirigidas a todos:

            La semana pasada fue muy importante para el Decanato de Estudios Generales. Quisiera resaltar que es la primera vez que organizamos un evento internacional. Las dificultades que se sortearon fueron demasiadas, desde las limitaciones personales, las coyunturas del Decanato, la problemática de la universidad, la profunda crisis nacional e incluso la desesperanza que parece carcomer a todo el país. Desde los primeros encuentros organizativos se presentaban en las reuniones las grandes interrogantes: ¿con qué dinero?, ¿vendrán a Venezuela con la situación que tenemos?, ¿habrá vuelos para ese momento?, entre otras muchas y todas pertinentes y reales. En el mes de julio la reprogramación nos quitó dos semanas que eran vitales para ajustar detalles del evento y salí de vacaciones con la incertidumbre de la factibilidad de su realización. La certeza de que en octubre se iban a ir todas las líneas aéreas del país parecía ser razón más que suficiente para cancelar el VI Simposio Internacional de Estudios Generales. La decisión fue quijotesca y, como les dije a los invitados en la Sesión Plenaria: fue un acto de fe. Ahora bien, la fe solamente es válida con la acción, como dice el proverbio aquel: “A Dios rogando y con el mazo dando”.

            En primer lugar, había pedido el nombramiento de un Comité Organizador, conformado por el profesor Róger Martínez (Director de la División de Ciencias Sociales y Humanidades para ese momento) y el profesor Alexander Bueno (Decano de Postgrado), quienes debido a sus habilidades y conocimientos organizativos brindaron la visión y la metodología para orientar el evento. Fueron decisivos en su prefiguración. Sin ellos no creo que hubiese tenido la capacidad de visualizar el Simposio.

            En segundo lugar, por recomendación muy acertada de mi asistente, la Lic. Esp. Ingrid Salazar Romero, se realizaron dos encuentros con los exdecanos y los excoordinadores de Estudios Generales. Allí se prefiguraron escenarios, se plantearon interrogantes, se dieron recomendaciones y se asomaron posibles actividades. Esa retroalimentación desde varias miradas fue de muchísima ayuda.

            En tercer lugar, el profesionalismo, la profunda calidad humana y el sentido de compromiso de mi asistente fue decisivo en todas las labores concretas de logística del evento, desde los diseños de los diplomas, página Web, comunicaciones de correos electrónicos, flores, equipos, refrigerios, reservas de espacios y un larguísimo etcétera que requiere un evento de esta magnitud. Como dije en la Sesión plenaria: fue la presencia que nunca vimos y que estuvo detrás de cada actividad y cada detalle.

            En cuarto lugar, fue decisivo el apoyo incondicional que nos brindaron el Vicerrector Académico, el Decanato de Extensión, el Decanato de Estudios Tecnológicos y la Asociación de Amigos. No teníamos presupuesto para cubrir el evento y no se podía cobrar inscripción porque esa es una norma de la Red Internacional de Estudios Generales.

            En quinto lugar, la producción de materiales que hemos tenido durante estos años: la exposición, la revista Universalia y el libro La escritura hecha en casa fueron extraordinarias cartas de presentación del Decanato.

            En sexto lugar, hay que resaltar el asesoramiento de la Dirección de Asuntos Públicos, la Lic. Sonia Peña nos orientó en cuanto a realizar las reuniones con las dependencias específicas y pertinentes para concretar las actividades planificadas; así como por su acompañamiento durante la realización de todo el Simposio junto con los estudiantes de protocolo.

            En séptimo lugar, el apoyo logístico de las diferentes direcciones de Servicios Multimedia, Servicios Generales a través de sus Departamentos de Reproducción de impresos,  y de Transporte.

            En octavo lugar, la participación de excoordinadores y exdecanos con la presentación de ponencias y la moderación de las mesas de trabajo fue un espaldarazo fuerte al evento. Cabe destacar la presencia de los exdecanos Carlos Pacheco, Carlos Pollak, Cristian Álvarez y Gloria Buendía en la apertura del evento en el Paraninfo, así como las palabras del profesor Rafael Escalona, quien tuvo su doble participación como exdecano que firmó la Carta constitutiva de la Rideg y como actual Vicerrector Académico.

            En noveno lugar, el afecto profundo de la exdecana Josefina Flórez por el Decanato se tradujo en la inclusión de la actividad “Hotel Humboldt, un milagro en el Ávila” para disfrute de nuestros invitados. Una iniciativa generosa y un acierto afortunado, que contó además con la participación del profesor Joaquín Marta Sosa, también exdecano de Estudios Generales.

            En décimo lugar, la participación de la profesora Solange Issa (Directora de la División de Ciencias Biológicas) y Sandra Pinardi (Directora de la División de Ciencias Sociales y Humanidades) por moderar sendas mesas de trabajo.

            En undécimo lugar, fue absolutamente gratificante la visita guiada de la Casa Rectoral por parte de la Sección de Patrimonio de la Dirección de Cultura, la excelente conversación con el profesor Luis Loreto (Cronista de la Universidad Simón Bolívar) y la extraordinaria representación artística de la profesora Aurora Olivieri, quien nos permitió disfrutar de su arte durante el almuerzo del día jueves. Tal fue el impacto del monólogo de la profesora Olivieri que en el autobús de regreso de la visita a la Sede del Litoral un profesor visitante se paró e hizo una parodia de “Voy a escribir mi carta de renuncia… a quien pueda interesar…” con marcado acento puertorriqueño. Los buenos momentos siempre tienen eco.

            En duodécimo lugar, a la profesora Gina Saraceni (Jefe del Departamento de Lengua y Literatura) por el excelente recital de poesía que organizó con la participación de ella misma y del profesor Arturo Gutiérrez, así como de los estudiantes de pre y postgrado: Luis Gutiérrez (Ingeniería Química, Premio de Poesía Iraset Páez 2012), Kervin Lehabin (Biología, Premio de Poesía Iraset Páez 2014), Franklin Hurtado (Maestría en Literatura Latinoamericana, Premio Poesía Autores Inéditos Monte Ávila Editores 2013 y Mención en la II Bienal Equinoccio Eugenio Montejo 2014)

            En decimotercer lugar, el comportamiento extraordinario de Alexander José Sandoval (preparador de la asistente del Decanato) fue realmente ejemplar y esperanzador. Ni qué decir de la participación de los estudiantes Luis Gonzalo Contreras (Ingeniería Mecánica) Ricardo Santos (Ingeniería Química) y Alexandro Tálamo (Ingeniería Química y Representante estudiantil ante el Consejo del Decanato) por sus palabras brillantes y agudas en la apertura del evento. Sus palabras fueron una puesta sobre el tapete de la mejor justificación de la pertinencia de los estudios generales en nuestros programas. Todos los invitados me expresaron la grata sorpresa de ver los resultados del trabajo y nos felicitaron por llevar adelantado algo que la red tenía previsto desde el V Simposio celebrado en San Juan de Puerto Rico: abrir el capítulo estudiantil de la Rideg.

            En decimocuarto lugar, la Universidad Simón Bolívar en la Sede del Litoral se expresó en todo su esplendor tanto por parte de nuestros compañeros en las dependencias en Camurí (las profesoras Emilse Aponte y Scarlet Mujica, y nuestros asistentes Yris González y Edison Izaguirre) como por parte de los profesores Alberto Armengol (Director de la Sede del Litoral) y Armando Jiménez (Decano de Estudios Tecnológicos). La visita a Camurí, la realización de una Sesión Plenaria, donde se aprobó la Declaración de Caracas de la Red Internacional de Estudios Generales fue un acierto porque permitió que los invitados internacionales conocieran la universidad en sus dos campus. Se hace indispensable un agradecimiento al profesor Armando Jiménez por su diligencia y esmero en brindar apoyo logístico para el almuerzo en las espléndidas instalaciones del Club Camurí.

            En decimoquinto lugar, el apoyo de coordinadores y personal administrativo antes y durante la realización del evento me llena de orgullo al tiempo que me compromete mucho más con alcanzar mayores logros para el Decanato.

            En decimosexto lugar, a Funindes porque fue de los primeros apoyos inmediatos que recibimos cuando solicitamos las ayudas institucionales necesarios para afrontar el reto propuesto que significó la organización del VI Simposio Internacional de Estudios Generales.

            Seguramente han quedado personas o acciones por mencionar y por ello pido disculpas, aunque no son omisiones intencionales sino que son tantos detalles y tantos reconocimientos después de una semana tan intensa que debo apelar a la comprensión de quien se sienta obviado, aunque igual le llegan mi agradecimiento sincero y mis disculpas por anticipado.

            Los logros de la realización de este VI Simposio fueron discutidos en la Sesión Plenaria y muchos de ellos se materializarán en lo que resta de mi gestión al frente del Decanato.

            Nuestros invitados internacionales partieron los días sábado y domingo a diferentes horas -y algunos en vuelos que incluían varias escalas a pesar de la cercanía de República Dominicana, Costa Rica y Puerto Rico- y se fueron con la satisfacción de haber participado de un evento de elevado nivel académico, haber conocido la realidad de un país y la estatura de la universidad venezolana, además de ver resultados concretos que se materializarán en los próximos meses y que son cosecha de este encuentro afortunado. Expresaron su más sentido agradecimiento, reconocimiento y felicitaciones a todos quienes participaron en la realización del VI Simposio “desde la persona encargada de la limpieza hasta el Rector de la universidad” y nos dejaron su solidaridad y parabienes. Recibí encomienda de todos ellos de hacerles llegar estas palabras y decidí expresarlas de esta manera, porque es la mejor forma que conozco para dar las gracias con todo mi corazón.

Sartenejas, 10 de noviembre de 2014

Rubén Darío Jaimes
Decano de Estudios Generales